domingo, 23 de abril de 2017

Panorámica especular

Yacht Approaching the Coast (1835), Joseph Mallord William Turner.



Pues lo que importa no es la luz que encendemos día a día,
sino la que alguna vez apagamos
para guardar la memoria secreta de la luz.

Jorge Teillier.

Voy caminando entre espigas
y pienso en un buen final
para un encuentro que no supiste
cercenar con pulcritud.
Pienso en las noches que olían
a hierba mojada
y no sé por qué invento ese recuerdo,
quizás porque se aleja y retumba
en cada uno de los diques
que delimitarán nuestro parecer.

Ya ni tan siquiera importas,
lo que alimenta mi curiosidad
es ese momento un poco
incómodo en el que se desplegaron
todas las posibilidades.
Luego el atisbo se fundió en una escena
mediocre, y puede que eso
lo haga aún más cierto.
Algo me dice que
no importan las resoluciones,
sólo las señales que dejan los sueños,
el gran pretexto para esta espera
hasta que también termine.
Cruzar la línea sería incómodo para ti,
pero en cierta manera
ya la has cruzado.
Eres la figuración exacta
de una conversación con la espuma,
el erial de lo inconcluso
en la extensión de un horizonte nuevo.
La apuesta por subvertir
trayectorias indivisibles,
pétalos de una flor permisiva
que morirá al atardecer.
Me queda el aroma y la tonalidad
resplandeciente  que adquiere esta pérdida,
un cometa demasiado temprano
que dejó en su rastro la predisposición
nunca resuelta de amar,
pesquisas inútiles para el que se anega
en el encanto de mares enemigos. 

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