domingo, 16 de julio de 2017

A la orilla de la sucesión

Let's Walk to the Middle of the Ocean (2015), Mark Bradford. 


Regreso a la isla y descubro su literalidad,
pasos y rocas desgastadas de paciencia.
Descubro en la pequeña cala
los ecos de lo que siempre ha sido,
una mitología de esperas.
¿Y qué espera la impaciencia?
¿Qué espera la tenacidad de
enfrentarse a un mar cristalino?
Un amor que haga retumbar todas sus cuevas,
el sueño que precede a la realidad
aseverativa y estanca.
Mi querida Ítaca sabe por donde embestir
para que mis vísceras se diluyan en
el agua y empiecen a cantar.
Canto I: Cuéntame, musa de la destrucción,
la historia de esa mujer que
renunció a todo para colmarse
de voces que jamás le pertenecerán.
Un niño se me acerca y me muestra una
estrella de mar mientras escribo.
Toda comunicación es breve
y cubre el mundo de una superficie
que identificamos con la imprecisión
y la música.

lunes, 15 de mayo de 2017

Bosquejo interestelar

 
Flowers (1914), Juan Gris

William Carlos Williams à Frank O’Hara à Ted Berrigan
nuestro legado
conversacional –hojas de parra–,
it’s 5.15 a.m. in New York City & I’m doing this & I’m doing that…
en algunos casos eran flashbacks
y en otros sí que eran las 4:16 a.m. de verdad.
No tenemos nada,
Marjorie Perloff points out: «free verse now dominant not
only in the Unitated States but also around de world, has
become, with notable exceptions, little more than linear
prose, arbitrarily divided into line lenghts».
Boscán y Garcilaso desconsolados.
Procedural form, Oulipo, tres tristes tigres:
a quién le importa.
Hemos descubierto su secreto, lo que siempre supimos
pero no tuvimos el valor de articular:
todo es una gran mentira.
Pasos en la Rua dos Douradores,
el e-mail que tengo que enviar pero
algo me lo impide
como en El ángel exterminador.
Nada cambia y todo es diferente,
como verter el mismo vino negro
en el festín de Polifemo
y pestañear con astucia y devoción,
sin que sea el ritmo lo que cambia 
–es una mazurca de Chopin–
ni la forma de mirar,
sino la conciencia con la que creemos mirar
y acaso vivir.
Una conciencia que es como una tela
que nos venda los ojos
pero que no es del todo opaca
y deja intuir la resistencia a la noche
que Dylan Thomas advertía.
Dejar de lado esa conciencia y que la venda
se diluya como aquel muro que resuena.
Sentir la avalancha de disconformidad
sin otra alegoría que este momento irreverente
en el que el testimonio no es un resistencia
y sólo existe la palabra inmisericorde
como la de Dios en el Antiguo Testamento.

*Robert O'Hara

domingo, 23 de abril de 2017

Panorámica especular

Yacht Approaching the Coast (1835), Joseph Mallord William Turner.



Pues lo que importa no es la luz que encendemos día a día,
sino la que alguna vez apagamos
para guardar la memoria secreta de la luz.

Jorge Teillier.

Voy caminando entre espigas
y pienso en un buen final
para un encuentro que no supiste
cercenar con pulcritud.
Pienso en las noches que olían
a hierba mojada
y no sé por qué invento ese recuerdo,
quizás porque se aleja y retumba
en cada uno de los diques
que delimitarán nuestro parecer.

Ya ni tan siquiera importas,
lo que alimenta mi curiosidad
es ese momento un poco
incómodo en el que se desplegaron
todas las posibilidades.
Luego el atisbo se fundió en una escena
mediocre, y puede que eso
lo haga aún más cierto.
Algo me dice que
no importan las resoluciones,
sólo las señales que dejan los sueños,
el gran pretexto para esta espera
hasta que también termine.
Cruzar la línea sería incómodo para ti,
pero en cierta manera
ya la has cruzado.
Eres la figuración exacta
de una conversación con la espuma,
el erial de lo inconcluso
en la extensión de un horizonte nuevo.
La apuesta por subvertir
trayectorias indivisibles,
pétalos de una flor permisiva
que morirá al atardecer.
Me queda el aroma y el tono resplandeciente
que adquiere esta pérdida,
un cometa demasiado temprano
que dejó en su rastro la predisposición
nunca resuelta de amar,
pesquisas inútiles para el que se anega
en el encanto de los mares enemigos.

viernes, 21 de abril de 2017

Portrait of a Woman in Bed

Resting (1887)Antonio Mancini.


There's my things
drying in the corner:
that blue skirt joined to the grey shirt—

I'm sick of trouble! 
Lift the covers 
if you want me
and you'll see the rest of my clothes—
though it would be cold
lying with nothing on! 

I won't work 
and I've no cash. 
What are you going to do 
about it? 
—and no jewelry 
(the crazy fools)

But I've my two eyes 
and a smooth face 
and here's this! look!
it's high! 

There's brains and blood
in there— 
my name's Robitza! 
Corsets 
can go to the devil—
and drawers along with them– 
What do I care!

 My two boys? 
—they're keen!
Let the rich lady 
care for them— 
they'll beat the school 
or
let them go to the gutter— 
that ends trouble.

This house was empty 
isn't it? 
Then it's mine 
because I need it. 
Oh, I won't starve 
while there's the Bible 
to make them feed me. 

Try to help me
if you want trouble 
or leave me alone— 
that ends trouble. 

The county physician 
is a damned fool 
and you 
can go to hell! 

You could have closed the door
when you came in; 
do it when you go out.
I'm tired.

The Collected Poems vol. I (1909-1939) (1991), William Carlos Williams.