lunes, 29 de junio de 2015

Desciendo a mi paraíso común

 Untitled (1980), Francesca Woodman

La tristeza es sublime,
lo subliminal de la tristeza es poesía.
Un riachuelo de plata en mis manos,
el destino oculto
que prometen las madrugadas
es siempre una mirada hacia el vacío opaco.

Y entre tú y la vida
ya me di muerte.

Caminar por tugurios, pechos y espaldas.
Desempolvar la luz del plumaje ceniciento
sin negar lo que se es:
una celosa amante de la tristeza.

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