sábado, 27 de diciembre de 2014

La oscura pertenencia


Amaneceres de diciembre
que parecen noches de luna
en el faro de nuestra espera.
Plagados de luz tintineante
que necesita de esa oscuridad,
sólo resplandece junto a ella.
Estrellas de aguas negras
que se observan
alejadas por millones de años.

Algún día naufragaremos en el mismo mar,
nuestro mar de aguas negras.
Nuestro cubículo 
es una sala de espera
donde se anhela volver a llorar. 
Dime que sufrir tanto ha valido la pena.