lunes, 20 de octubre de 2014

Almanaque de días laborables: el microcosmos de una doncella descarriada y otras idioteces consagradas

Gordes (1955), Willy Ronis

I
Librofilia: necesidad imperiosa de apoderarse de libros como si la vida dependiese de ello, sin atender a fundamentos racionales, como, por ejemplo, ser una pobre rata de cloaca. Después de adquirir el libro, el adicto siente un apaciguamiento emocional y espiritual que ninguna otra cosa o ser humano ─exceptuando a su gato y Coltrane─ es capaz de proporcionarle. Así mismo no se libra del remordimiento, hay que pagar la luz. En medio de la noche los que padecen esta enfermedad suelen preguntarse si sería posible construir una casa de libros, o si, tal vez, sería bello y trágico en lugar de eso un nicho, como un tálamo, y esas cosas.

II
Ya sabes lo que se dice en el amor y en todas las calles: vigésimo terceras partes nunca fueron buenas. Resulta que andábamos por nuestro quinto siglo de emboscadas, así que mejor ni hacer la cuenta. Es
            el
               periplo,
 qué más se puede decir.

III
Escalera incolora. Voy por el tercer desembarco.


IV
Así, así la vida.


V
Qué fin nos espera, quiero la gloria del desangre y una fuente en el patio trasero, no un sinfín de palabras necias articuladas por los falsos aliados. Pero el silencio, cautivo del tiempo, aunque sublevado. Así nosotros.

1 comentario:

  1. Qué ácida y maravillosa. Porqué tenés que mostrarme un domingo a la mañana todas mis miserias??? Un abrazo.

    Ps. Nunca me aparecieron tus actualizaciones. Pensé que tu blog había fallecido, creo que una vez quise entrar y me decía algo así como "este blog no existe". Otro abrazo.

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