miércoles, 11 de junio de 2014

Florecer hacia adentro

                                                                Henri Fantin-Latour


Siempre creí que la vida era como un huracán, pero luego descubrí que las peores catástrofes no mueven ni una rama, más bien todo queda más inmóvil que antes. Como si en un hálito final todo fuese a expirar, así de petrificante es la tragedia. Por ello renacer debe ser un acto más discreto todavía, si cabe; siempre hacia adentro, siempre hacia el abismo interior de nuestra cordura. La flor se nutre de oscuridad impalpable, su raíz palpitante es un entramado de niebla. Demos gracias al cieno por tanta vida impura.

1 comentario:

  1. Me recordaste a la prosa de Pizarnik. Esa quietud infalible de después del huracán.

    Abrazos.

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