martes, 24 de junio de 2014

Alegato de un traspiés

Clare Elsaesser


No sólo reclamo el amor,
reclamo su verdadero nombre:
el aborrecido aprendizaje de la ausencia
y el juicio final resuelto en caricias.
Ultimo round, ya nos desvestimos
sin quitarnos la ropa.
Y entre surco y realidad
aquí estamos,
divagando de nuevo,
y lo extraño de tenernos
es aun así familiar.
La extrañeza de no hallar frontera
entre tu cuerpo y el mío
nos aboca a aceptar
de forma unánime,
sometidos por la inercia
del deseo distendido en el lecho,
que este acto en su totalidad es inútil,
pero cada anécdota es necesaria,
cada yema en el vientre,
cada pestaña sobrevolando el horizonte,
cada tragedia,
cada final.

miércoles, 18 de junio de 2014

Canción de obituario

Los amantes (1928), René Magritte

Ahora que estamos muertos
salimos y bebemos cuanto quieras.
Me pongo los tacones
sin garantías,
sin las sandalias en el bolso, ¿ves?
Hoy amanecemos en el malecón
de nuestros veinte años.

Hoy no te prometo que no follamos
aun a sabiendas de que siempre sí,
aun a sabiendas de ti y de mí,
de nuestra afinidad para el desastre
y nuestro mutuo acuerdo
para descarriar a la felicidad.
Ese jodido antídoto
se nos escapa,
se disuelve en tu vaso,
y nadie como yo para verter
en silencio estas ganas,
esta nostalgia inútil
de haberte amado tanto.

Quizás lo peor 
es haber sobrevivido a tu ausencia.
Será que lo mítico de esta historia
sólo existe para estar disconforme.
Porque no hay en la tierra, todavía,
nadie tan idiota como nosotros
que crea que el amor
se perpetúa leyendo Rayuela.
Nada tan dulce como una mentira,
si es tuya y mía.

domingo, 15 de junio de 2014

La plenitud de la incertesa: dos poemes de Joan Margarit

o quan perdre's és un bon senyal. Avui  que refresca l'hivern de Margarit és tan pertinent com el de Piazzolla.





ES PERD EL SENYAL

No tinguis pietat del que has estat,
perquè la pietat és massa breu:
no dóna temps a construir-hi res.
De nit, en un petit aeroport,
veus com un avió s'està enlairant.
Va perdent-se el senyal.
Sents el convenciment que estàs vivint
uns anys sense esperances que ja són
els més feliços de la teva vida.
Hi ha una altra poesia, hi serà sempre,
com hi ha una altra músca.
La de Beethoven sord. Quan es perd el senyal.


SE PIERDE LA SEÑAL

Nunca sientas piedad por lo que has sido,
pues la piedad es demasiado efímera:
no da tiempo a construir nada sobre ella.
De noche, en un pequeño aeropuerto,
ves un avión que está elevándose.
Se va perdiendo la señal.
Y tú estás convencido de vivir
unos años que, aun sin esperanzas,
son ya los más felices de tu vida.
Hay otra poesía, la habrá siempre,
como hay otra música. La de Beethoven sordo.
Cuando se pierde la señal.


CELEBRACIÓ

Una nit vas sortir, jo em vaig quedar amb els nens.
Es va posar a nevar i vas tornar tard.
Quan fa tants anys que vivim sols,
m'he alçat de matinada: neva
igual que aquella nit.
Sense avistar-te, m'he vestit, me'n vaig,
arranco el cotxe, poso música
i sona a tot volum Bach al piano
mentre l'eixuga-parabrisa escombra
els flocs de neu i entro a l'autopista.
Gairabé no hi ha trànsit. Canto a crits
aquesta música impossible de cantar.
Un vell que condueix enmig de la nevada
perseguint en al nit el seu amor.


CELEBRACIÓN

Saliste una noche y me quedé con los niños.
Empezó a nevar y regresaste tarde.
Hoy que hace años que vivimos solos,
de madrugado me levanto y nieva,
igual que aquella noche.
Sin avisarte, me he vestido y salgo,
arranco el coche, pongo música,
suena a todo volumen Bach al piano
mientras el limpia-parabrisas barre
copos de nieve. Entro en la autopista.
Hay poco tráfico y voy cantando
a gritos esta música imposible de cantar.
Un viejo que conduce en la nevada
persiguiendo a su amor a través de la noche. 


(Es perd el senyal, 2012)

miércoles, 11 de junio de 2014

Florecer hacia adentro

                                                                Henri Fantin-Latour


Siempre creí que la vida era como un huracán, pero luego descubrí que las peores catástrofes no mueven ni una rama, más bien todo queda más inmóvil que antes. Como si en un hálito final todo fuese a expirar, así de petrificante es la tragedia. Por ello renacer debe ser un acto más discreto todavía, si cabe; siempre hacia adentro, siempre hacia el abismo interior de nuestra cordura. La flor se nutre de oscuridad impalpable, su raíz palpitante es un entramado de niebla. Demos gracias al cieno por tanta vida impura.

miércoles, 4 de junio de 2014

Las cuatro estaciones del recuerdo

Storm Thorgerson

Y del otoño, esta primavera:
el canto inaugural 
de una vida sin ti.
La rotunda certeza
de que en este abrazo huérfano y tibio
está la felicidad: en tu ausencia.
Sólo así fuimos libres, 
sentencian las canciones elocuentes.
Pero se pone estivo el corazón
a cada Wish you were here.
Será como en otoño,
que el ocre sabe a miel
y la memoria siempre busca abrigo. 
Me queda invierno, ésa me la salto
mientras pueda.