lunes, 14 de abril de 2014

El urbanista sentimental


Cuando los aniversarios
sean un recuerdo
de lo perdido,
y el tiempo y su usura
se desinfecten en un impulso
por marchar y dejar atrás
la siniestralidad adolescente,
permítete llorar,
quizá sea lo más sensato.
Quizá algún día calle al fin
el eco del derrumbe,
empápate y gimotea si hace falta,
que estas lágrimas
no las volverás a catar,
que este almuerzo ha terminado
y la familia también se reconstruye;
será que no cuentas con experiencia
en la tarea de urbanista.

No hay comentarios:

Publicar un comentario